Finalmente devolví esta cucada de placa, y aunque recomiendo no comprarla es desde el punto de vista de mi experiencia personal, no para gente que tiene objetivos diferentes con ella.Comprobareis que PC Componentes incluye la placa en la sección de robótica y no en la sección de minipc o barebones y esto tiene un motivo: esto no es un ordenador de trabajo ni nada similar, esta destinado para gente que quiere integrarla en proyectos más especializados.Para el usuario de a pie que quiere un ordenador para su día a día es una pieza de hardware muy limitada. Intentaré explicar los problemas que tuve.Probé la Raspeberry durante un par de tardes, mi objetivo era usarla como centro multimedia y posiblemente añadir algún sistema de videojuegos retro, opté por la versión grande de 8 Gb para el caso de que pudiera usarla para trabajo o para emulación de consolas más complejas.Uso GNU Linux en casi todos mis PC y en general es un sistema con el que me siento cómodo, actualmente la Raspberry tiene un SO oficial (Raspbian) que es un sistema de 32 bits tuneado para poder leer los 8 GB de RAM, pero ya existe una versión de Ubuntu de 64 bits instalable y ,se supone, aprovechar mejor la arquitectura de 64 bits, esto me motivo a comprarla.El procesador de la Raspberry tiene un conjunto de ordenes llamada ARM que son diferentes a las de los procesadores de PC domésticos y por tanto el software instalable debe tener su versión para ARM. Esto quiere decir que no podremos instalar cualquier cosa, por ejemplo Chrome no existe por ahora para Raspberry.También diré que el SO Rasbian es un sistema operativo feo con avaricia, por lo que lo primero que opté fue por instalar Ubuntu Server (64 bits) y un escritorio que me gustase.En el primer intento una vez arrancado el sistema operativo probé a reproducir un vídeo en full Hd, fue imposible hacerlo correctamente, iba todo a 5 imágenes por segundo, todo iba a saltos. Trastee un poco y finalmente desistí y borré Ubuntu Server.El segundo sistema instalado es un distribución Ubuntu dedicada específicamente a Raspberry con escritorio adaptado: Ubuntu Mate (64 bits). Aquí la cosa cambio bastante, lo vídeos iban fluidos y todo parecía más en su sitio...hasta que intenté ver Prime Video. Ni Firefox ni Chromium admiten contenido protegido (DRM) en este SO con Raspberry. Tras probar durante el resto de tarde varias soluciones no hubo manera de activar el DRM, ni instalando librerías ni intentando descargar un Chromium modificado que no conseguí instalar. Por tanto borré también Ubuntu Mate.Así que finalmente llegué a Raspbian, instalé el sistema con escritorio similar a Windows 98, todo muy básico y espartano. Et voilá, aquí los vídeos van incluso mejor que en Ubuntu Mate y tras instalar una sóla librería facilmente puedes reproducir Prime Video (por tanto Netflix, Filmin y otros servicios compatibles), aunque la reproducción me pareció que no estaba del todo optimizada pero surgió otro inconveniente, el volumen de sonido era tremendamente bajo.Más trasteo, más mirar en internet y conseguí subirlo pero igualmente era bajo.Además el nivel de software que puedes instalar estará bastante recortado, imposible instalar por ejemplo software que uso en mis SO linux para hacer teletrabajo al no haber versión para ARM y además que hay que instalar en una arquitectura de 32bits si usas Raspbian, lo cual resta muchos puntos.Tras valorar todo estos incovenientes, decidí que no valía la pena perder más tiempo. Tanto en PC Componentes como en otras tiendas hay minipcs con todo preinstalado incluso por menos dinero de lo que te compras la Raspebrry con los añadidos (fuente, tarjeta sd, carcasa, cable micro hdmi) y que las tendrás a pleno rendimiento sin complicarte la vida.No equivocarse: Raspberry es un buen hardware pero para el usuario trasteador de a pie le queda mucho por andar.
Pros: Como hardware ninguna queja. Con el tiempo se puede convertir en una buena opción pero ahora mismo no lo veo así.
Contras: No es un Minipc, software limitado, rendimiento regular, sólo para usuarios que quieran dedicarle tiempo o para proyectos informáticos concretos.