Silla para estudiante: Nunca pensé que una silla “de gaming” fuera a mejorar tanto mi día a día en la oficina, pero sí lo hace. Es cómoda desde que te sientas, con buen apoyo en la espalda y el cuello, y después de varias horas trabajando ya no termino con dolor como antes.
El diseño es atractivo y fuerte, se siente bien construida y no da la impresión de que se vaya a romper. Ajustarla es fácil, puedes ponerla a tu gusto según cómo te guste sentarte (más recto o reclinado).
No sabría decir si es perfecta para todos, pero si pasas muchas horas al escritorio, esta silla ayuda muchísimo a estar más cómodo y concentrado.