Estrenas monitor, lo conectas, empiezas a utilizarlo y todo parece perfecto. Pero un día pones una imagen completamente negra y descubres que una esquina se ve ligeramente más iluminada. O quizás encuentras un pequeño punto que siempre está negro, blanco o de un color determinado.
Y entonces llega la duda: ¿está defectuoso mi monitor?
No necesariamente.
Las pantallas actuales están formadas por millones de píxeles y, en el caso de los monitores LCD, también utilizan sistemas de retroiluminación que deben distribuir la luz por toda la superficie del panel. Por muy avanzados que sean los procesos de fabricación, conseguir que millones de elementos funcionen y se iluminen con una uniformidad absolutamente perfecta es complicado.
Por eso existen fenómenos como las fugas de luz, el IPS Glow, los píxeles muertos o los píxeles atascados.
Vamos a ver qué significa cada uno y, sobre todo, cuándo deberíamos preocuparnos realmente.
¿Qué es una fuga de luz en un monitor?
Las conocidas como fugas de luz, o Backlight Bleeding, aparecen principalmente en monitores LCD.
Este tipo de pantalla necesita una fuente de iluminación situada detrás del panel. Esa luz atraviesa diferentes capas hasta formar la imagen que finalmente vemos. Cuando mostramos una imagen negra, el panel intenta bloquear la iluminación todo lo posible. Pero bloquearla al 100 % y de forma completamente uniforme en toda la superficie del monitor es muy complicado.
Por eso podemos encontrarnos con zonas ligeramente más iluminadas, normalmente cerca de:
- Las esquinas.
- Los bordes.
- Determinados puntos próximos al marco del monitor.
Estas zonas pueden parecer pequeñas manchas blanquecinas o amarillentas cuando mostramos imágenes muy oscuras. Esto es lo que normalmente conocemos como fuga de luz.
¿Por qué aparecen las fugas de luz?
Una pantalla LCD está formada por diferentes capas extremadamente finas. La presión ejercida por el marco, el ensamblaje del panel, pequeñas diferencias entre materiales o simplemente las propias tolerancias de fabricación pueden provocar que determinadas zonas dejen pasar algo más de luz. Esto no significa necesariamente que el monitor esté mal montado.
Dos unidades exactamente iguales del mismo modelo pueden presentar pequeñas diferencias de uniformidad. Una puede tener una ligera zona más clara en una esquina y otra puede mostrarla en una zona diferente. Es algo que puede aparecer como consecuencia del propio proceso de fabricación de este tipo de paneles.
¿Todas las fugas de luz son un problema?
No necesariamente.
Es relativamente sencillo encontrar alguna pequeña diferencia de iluminación si realizamos una prueba en condiciones extremas:
- Habitación completamente oscura.
- Fondo totalmente negro.
- Brillo del monitor al 100 %.
- Observando detenidamente cada esquina de la pantalla.
En estas condiciones estamos llevando al panel precisamente al escenario en el que más fácilmente veremos cualquier pequeña diferencia. Pero esto no representa necesariamente cómo utilizamos normalmente el monitor. Para saber si una fuga de luz es realmente relevante, resulta más útil comprobar si la vemos mientras:
- Jugamos.
- Vemos películas o series.
- Navegamos por Internet.
- Trabajamos.
- Utilizamos el ordenador de forma habitual.
Si solamente aparece realizando una prueba específica con una pantalla negra, tendrá mucha menos importancia que una fuga claramente visible durante el uso habitual.
No pruebes las fugas únicamente con el brillo al máximo
Otro error bastante habitual es comprobar el monitor con el brillo configurado al 100 %. En realidad, pocos usuarios necesitan utilizar un monitor permanentemente con ese nivel de brillo. Cuanta más iluminación genera el sistema de retroiluminación, más fácil es apreciar cualquier pequeña diferencia entre distintas zonas del panel.
Por eso recomendamos comprobar el monitor con una configuración similar a la que utilizaremos normalmente:
- Brillo moderado.
- Algo de iluminación ambiental.
- Distancia normal respecto a la pantalla.
- Contenido oscuro real, como una película o un videojuego.
Una escena nocturna de un juego o una película suele ser una prueba mucho más representativa que una imagen completamente negra en una habitación sin ninguna iluminación.
Las fotografías pueden exagerar muchísimo las fugas de luz
También hay que tener cuidado cuando fotografiamos una pantalla negra con el teléfono móvil.
Las cámaras actuales intentan capturar el máximo detalle posible cuando hay poca iluminación. Para conseguirlo pueden aumentar automáticamente:
- La exposición.
- La sensibilidad ISO.
- El tiempo de captura.
- El procesado digital de la imagen.
Esto provoca que una fuga de luz que apenas vemos con nuestros ojos pueda parecer mucho más pronunciada en una fotografía. Incluso una pantalla que nos parece prácticamente uniforme puede aparecer llena de manchas cuando la fotografiamos en una habitación completamente oscura.
Por eso, para valorar correctamente una posible fuga de luz, debemos fijarnos principalmente en lo que vemos con nuestros propios ojos durante un uso normal.
Fuga de luz e IPS Glow no son exactamente lo mismo
Otro fenómeno muy habitual es confundir una fuga de luz con el conocido IPS Glow.
El IPS Glow aparece principalmente en paneles IPS y derivados. Normalmente se aprecia como una especie de resplandor en las esquinas cuando mostramos imágenes muy oscuras. La principal diferencia es que el IPS Glow depende bastante del ángulo desde el que estamos mirando el monitor.
Puedes comprobarlo fácilmente:
Pon una imagen oscura y mueve ligeramente la cabeza hacia un lateral. Si la zona iluminada cambia de intensidad o prácticamente desaparece dependiendo de tu posición, probablemente estás viendo IPS Glow.
También suele variar si:
- Inclinamos ligeramente el monitor.
- Nos alejamos de la pantalla.
- Bajamos el brillo.
- Aumentamos la iluminación de la habitación.
El IPS Glow forma parte del comportamiento habitual de los paneles IPS y no debe confundirse directamente con una fuga de retroiluminación.
¿Qué es un píxel muerto?
Los píxeles muertos son otro de los problemas que más preocupan cuando estrenamos una pantalla. Para entenderlo, primero hay que tener en cuenta cuántos píxeles tiene realmente un monitor.
- Un monitor Full HD 1920 × 1080 tiene aproximadamente 2.073.600 píxeles.
- Un monitor QHD 2560 × 1440 supera los 3.686.000 píxeles.
- Un monitor 4K 3840 × 2160 tiene 8.294.400 píxeles.
Cada uno de esos millones de píxeles debe funcionar correctamente para generar la imagen.
Además, normalmente cada píxel está dividido en tres subpíxeles:
- Rojo.
- Verde.
- Azul.
En un monitor 4K estamos hablando, por tanto, de casi 25 millones de subpíxeles funcionando simultáneamente. Visto así resulta más fácil entender por qué durante la fabricación puede aparecer algún elemento que no funcione perfectamente.
Píxel muerto, píxel brillante y píxel atascado
Aunque solemos llamar "píxel muerto" a cualquier pequeño punto extraño de la pantalla, pueden existir diferentes casos.
Píxel muerto
Un píxel muerto permanece apagado permanentemente. Normalmente lo veremos como un pequeño punto negro. Resulta especialmente fácil detectarlo sobre fondos blancos, páginas web claras, documentos o imágenes con colores uniformes.
Píxel brillante
Un píxel brillante hace prácticamente lo contrario. Permanece iluminado cuando debería estar apagado. En una pantalla completamente negra lo veremos como un pequeño punto blanco o muy brillante. Este tipo de defecto suele resultar más fácil de detectar que un píxel oscuro.
Subpíxel atascado
También podemos encontrarnos un punto permanentemente rojo, verde o azul. En ese caso es posible que uno de los subpíxeles haya quedado bloqueado. Por ejemplo, si el subpíxel verde permanece siempre encendido, veremos un diminuto punto verde independientemente del contenido mostrado.
¿Por qué aparecen los píxeles muertos?
Los píxeles de una pantalla son componentes extremadamente pequeños. Durante el proceso de fabricación pueden producirse pequeñas variaciones en los transistores encargados de controlar cada uno de ellos.
Si uno de esos transistores deja de funcionar correctamente, el píxel puede:
- Permanecer apagado.
- Quedarse permanentemente encendido.
- Mantener uno de sus colores activo.
En muchas ocasiones el píxel defectuoso está presente desde la fabricación. En otras puede aparecer después de un tiempo de utilización.
¿Un píxel muerto significa que el monitor está averiado?
No necesariamente.
Al existir millones de píxeles en un único panel, los fabricantes suelen establecer determinadas tolerancias de fabricación.
Estas tolerancias pueden depender de:
- La marca.
- El modelo.
- La resolución.
- La gama del monitor.
- El número de píxeles afectados.
- El tipo de píxel defectuoso.
Algunos fabricantes, por ejemplo, diferencian entre píxeles brillantes, píxeles oscuros y subpíxeles defectuosos.
También existen determinadas gamas de monitores con políticas especiales como Zero Bright Dot, donde el fabricante puede ofrecer unas condiciones más estrictas respecto a determinados píxeles brillantes.
Por eso, encontrar un único píxel defectuoso no significa automáticamente que todo el panel esté mal. Lo importante es comprobar las condiciones específicas establecidas por el fabricante para ese modelo.
¿Los píxeles muertos están cubiertos por garantía?
Dependerá del fabricante, del modelo y del número o tipo de píxeles afectados.
En muchos casos, un pequeño número de píxeles defectuosos puede encontrarse dentro de las tolerancias establecidas por el fabricante.
Cuando el número de píxeles afectados supera los límites definidos para ese panel, existen varios píxeles agrupados o aparece un defecto claramente importante, la situación puede ser diferente.
Por eso recomendamos consultar siempre la política específica de píxeles del fabricante antes de asumir que un pequeño punto en la pantalla implica necesariamente una avería del monitor.
Cómo comprobar correctamente si tenemos píxeles muertos
La forma más sencilla es utilizar imágenes de colores sólidos.
Fondo blanco
Ideal para detectar píxeles oscuros.
Fondo negro
Permite localizar fácilmente píxeles brillantes.
Fondo rojo
Ayuda a detectar problemas con determinados subpíxeles.
Fondo verde
Permite comprobar el funcionamiento del canal verde.
Fondo azul
Resulta útil para revisar los subpíxeles azules.
También existen páginas web y aplicaciones específicas para realizar estas pruebas automáticamente.
Haz la comprobación desde una distancia normal
Aquí también recomendamos utilizar un poco de sentido común.
Si para localizar un píxel defectuoso tenemos que acercarnos a pocos centímetros de una pantalla 4K y analizarla durante varios minutos, probablemente será prácticamente imposible detectarlo durante un uso normal.
Esto no significa que el píxel no exista.
Simplemente debemos diferenciar entre detectar una imperfección técnica y tener un problema que realmente afecta a nuestra experiencia utilizando el monitor.
¿Se puede reparar un píxel atascado?
A veces sí. Cuando un subpíxel está simplemente atascado, existen herramientas que muestran rápidamente diferentes colores en una pequeña zona de la pantalla intentando que vuelva a funcionar correctamente. En algunos casos puede solucionarlo, pero no siempre funciona.
Si el píxel está físicamente dañado, ningún programa podrá repararlo.
No presiones la pantalla para intentar arreglarlo
En Internet también podemos encontrar métodos que recomiendan presionar el píxel, masajear la pantalla o golpear ligeramente el panel.
No recomendamos hacerlo.
Las pantallas modernas son delicadas y ejercer demasiada presión puede provocar:
- Manchas.
- Daños en el panel.
- Líneas verticales u horizontales.
- Zonas oscuras.
- Daños físicos permanentes.
Podríamos terminar convirtiendo un diminuto píxel defectuoso prácticamente invisible en un problema mucho mayor.
¿Los monitores OLED tienen fugas de luz?
No de la misma manera que los monitores LCD. Los paneles OLED no necesitan una retroiluminación situada detrás de la pantalla, cada píxel genera su propia iluminación y puede apagarse completamente cuando tiene que mostrar el color negro.
Por ese motivo, los monitores OLED no presentan el clásico Backlight Bleeding de las pantallas LCD, esto permite conseguir negros mucho más profundos y un contraste muy elevado. Sin embargo, eso no significa que los paneles OLED sean completamente perfectos.
También pueden existir:
- Píxeles defectuosos.
- Diferencias de uniformidad.
- Retenciones temporales de imagen.
- Degradación desigual con determinados tipos de uso.
Simplemente funcionan de una forma diferente.
¿Cuándo deberíamos preocuparnos realmente?
Una pequeña imperfección visible únicamente realizando pruebas específicas no debería valorarse igual que un problema claramente visible durante el uso normal.
Merece la pena revisar el monitor si encontramos:
- Fugas de luz extremadamente pronunciadas.
- Grandes zonas iluminadas visibles constantemente.
- Muchos píxeles defectuosos agrupados.
- Líneas verticales u horizontales.
- Zonas completas sin imagen.
- Manchas importantes.
- Parpadeos.
- Colores incorrectos.
- Defectos que afecten claramente a la utilización normal del monitor.
En estas situaciones sí puede existir un problema más importante en el panel y conviene revisar las condiciones establecidas por el fabricante.
Un monitor puede no ser completamente perfecto y funcionar perfectamente
Cuando compramos un monitor solemos esperar una pantalla absolutamente perfecta, y es lógico, pero debemos recordar la enorme complejidad que hay detrás de una pantalla moderna.
Millones de píxeles, millones de subpíxeles, diferentes capas ópticas, filtros, sistemas de retroiluminación y una superficie que debe mantener una iluminación homogénea en prácticamente cualquier situación, por eso existen determinadas tolerancias de fabricación.
Una ligera fuga de luz visible exclusivamente con una pantalla negra, cierto IPS Glow en un panel IPS o algún píxel dentro de las tolerancias indicadas por el fabricante no significa necesariamente que el monitor esté averiado.
Lo más importante es comprobar cómo se comporta la pantalla durante el uso real. Si podemos jugar, trabajar o disfrutar de una película sin percibir ningún problema, probablemente estaremos simplemente ante una pequeña característica del panel. Y si encontramos algo claramente anormal, siempre podemos consultar las condiciones del fabricante y valorar cada caso individualmente.
En MOCATEHNO recomendamos disfrutar primero del monitor en condiciones normales y no obsesionarse buscando pequeñas imperfecciones que, en muchos casos, nunca llegaremos a percibir durante su utilización diaria.

